sábado, 27 de septiembre de 2008

criaturas sinverguezas

Solo les interesa su propio beneficio por encima del bien del grupo. La comunidad no les preocupa porque prefieren verse favorecidos por encima de los demás: su enriquecimiento económico, social, cultural se enfrenta dentro de ellos al enriquecimiento general. No les importa mentir, pisar cabezas, insultar, tergiversar...
Y lo que es peor aún: les importa muy poco dar la cara aunque se les debiera caer de vergüenza. Son capaces de llamar a la radio haciéndose pasar por otra persona para confundir a su propia audiencia. Pueden cambiar la responsabilidad de datos históricos sin miedo al desclabro. Intentan esconder sus errores tan solo minutos después de haberlos cometido.
Increible e insoportable desvergüenza que debería avergonzar a propios y extraños.

No hay comentarios: