Hay lobos que no se enfrentan a los problemas o que no quieren crisis de ningún tipo. Pero las crisis no son un producto bestial. Las crisis se presentan en la vida de las bestias y son estas quienes tienen que atravesarlas, vencerlas, superarlas...
Algunas lobos no han sido conscientes durante mucho tiempo de las crisis que les afectan, y han creído ser felices cuando por su vida discurrían periodos de crisis importantes que parecían no afectarle. Finalmente han sido conscientes de lo importante de esas crisis y se dejan atravesar por ellas, sufrirlas, para resolverlas.
El reto de enfrentarse a una crisis es una aventura fantástica. Algunos lobos se enfrentan a ellas desde siempre por naturaleza; otras han aprendido a vencerlas desde el miedo inicial, o desde la asuncion de esa realidad primeramente negada; otras dejan actuar a las demás criaturas afectadas -algunas crisis no son estrictamente personales- y acatan el resultado o protestan por él, pero se mantienen pasivos ante el enfrentamiento con la crisis; otras en el caso de crisis personales, dejan pasar el tiempo y sufren -o disfrutan- en silencio, sin pedir ayuda...
Hay ausencias causadas por la distancia y lobos que gruñen por ellas y otros que ni se inmutan. Hay distancias que se salvan con un paso y que, en cambio, suponen una gran ausencia. No es distancia sino actitud, una actitud distante inexplicable muchas veces, al menos incomprensible para algunas criaturas. Y es, por tanto, una distancia que no se salva con un paso.Pero puede ser que se salve con un gesto.
Conozco a un lobo nuevo, transformado, dispuesto a enfrentarse a las crisis, a embestir contra ellas...
Suerte.
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